Cuando Mercedes empezó a montar el motor con la denominación OM 607.951 en su gama compacta (Clase A W176, Clase B W246, CLA C117/X117 y GLA X156), el mundo del automóvil se dividió. ¿La razón? La base de este motor es el archiconocido bloque Renault 1.5 dCi (K9K). Sin embargo, como redactor técnico debo romper prejuicios: no es un motor que los alemanes simplemente metieron bajo el capó y le pegaron una estrella. Mercedes modificó los soportes del motor, el alternador, el motor de arranque, el compresor del aire acondicionado y, lo más importante, implementó su propio software de gestión del motor (ECU). El resultado es un funcionamiento extremadamente refinado, con muchas menos vibraciones en el habitáculo en comparación con sus parientes franceses, manteniendo al mismo tiempo la legendaria economía de combustible.
| Denominación del motor | OM 607.951 |
| Cilindrada | 1461 cc |
| Potencia | 80 kW (109 CV) |
| Par máximo | 260 Nm |
| Tipo de inyección | Common Rail (inyección directa) |
| Sobrealimentación | Turbo con geometría variable (VGT), intercooler |
¿Correa o cadena de distribución? A diferencia de los diésel más grandes de Mercedes, el OM 607 utiliza correa de distribución. No es una desventaja, sino una característica de diseño. La correa garantiza un funcionamiento más silencioso, pero requiere sustitución periódica.
Mantenimiento mayor (distribución): Se recomienda realizar el cambio de la distribución (correa, tensor, rodillos y bomba de agua) a intervalos de 100.000 a 120.000 km o cada 5 años. Ignorar este intervalo puede provocar la rotura de la correa, lo que causa una colisión catastrófica entre pistones y válvulas, tras la cual el motor a menudo deja de ser rentable de reparar.
Averías más frecuentes: La parte mecánica del motor en sí (bloque, cigüeñal, pistones) es extremadamente robusta. Los problemas que aparecen suelen estar relacionados con los periféricos. Debido a las estrictas normas anticontaminación, la válvula EGR se ensucia con hollín con facilidad, especialmente si el coche se usa para trayectos cortos por ciudad. Los síntomas son tirones al acelerar y pérdida de potencia. También es relativamente habitual la fuga de refrigerante en la carcasa del termostato, que el conductor puede detectar por un olor dulce a anticongelante bajo el capó y por la bajada del nivel de líquido en el vaso de expansión.
Aceite de motor: En este motor entran aproximadamente 4,5 litros de aceite. Es imprescindible utilizar aceite sintético de grado 5W-30 que cumpla la especificación de Mercedes MB 229.51 (aceite Low-SAPS destinado a motores con filtro DPF). En cuanto al consumo de aceite, el OM 607 se comporta muy bien. Entre dos servicios (cada 10.000 - 15.000 km), un consumo de 0,2 a 0,5 litros se considera completamente normal y no es motivo de preocupación.
Inyectores: El sistema de inyección es Common Rail. En estas últimas iteraciones, los inyectores han demostrado ser extremadamente fiables (a diferencia de las primeras series de motores dCi de principios de los 2000). Pueden superar sin problemas los 200.000 a 250.000 km. Cuando empiezan a fallar, el conductor notará un funcionamiento áspero y ruidoso (tipo “martilleo”) del motor en frío, un aumento del humo negro o gris por el escape y, por supuesto, dificultades de arranque.
Volante bimasa: Sí, este motor equipa volante de inercia bimasa, tanto si va asociado a una caja manual como a una automática (DCT). Su función es amortiguar las vibraciones del diésel para proteger la caja de cambios y el cigüeñal. El coste de sustituir el kit de embrague y el bimasa es elevado (depende del mercado), ya que la marca premium conlleva un precio de recambios algo más alto que en modelos del segmento generalista.
Turbo: El motor está equipado con un solo turbocompresor de geometría variable (VGT). Su vida útil es muy buena. Si se cambia el aceite con regularidad (cada máximo 15.000 km) y no se apaga el motor inmediatamente después de una conducción exigente por autopista, el turbo puede aguantar más de 200.000 km. Si el turbo falla, los síntomas son silbidos bajo carga, humo azul por el escape (quema de aceite) y una caída drástica de potencia.
Filtro DPF y válvula EGR: Este modelo monta ambos sistemas. El filtro DPF (filtro de partículas) puede dar problemas a los conductores que utilizan el coche exclusivamente para trayectos cortos de “arranca y para” entre semáforos. Si el motor no alcanza su temperatura de servicio de 90 ºC y no sale a carretera abierta para realizar la regeneración, el DPF se obstruirá. En ese momento, el coche entra en “modo emergencia” (Limp mode), limita las revoluciones y enciende la luz amarilla de avería motor. La limpieza de la EGR debe entenderse como parte del mantenimiento regular.
Sistema AdBlue: ¿El OM 607.951 lleva AdBlue? Depende / No se puede afirmar al 100 % sin el código de motor y el año. Las versiones más antiguas (Euro 5 y algunas Euro 6b) no disponen de sistema de reducción catalítica selectiva (SCR), lo cual es una excelente noticia para los propietarios, ya que se quitan una preocupación de encima. Sin embargo, las últimas iteraciones, hacia el final de la producción de estos modelos, sí equipan AdBlue. Si tu unidad lo lleva, el sistema puede dar problemas con la bomba situada en el propio depósito o con el calentador del fluido, lo que enciende el testigo de fallo y empieza a contar los kilómetros hasta el momento en que el coche ya no permitirá el arranque. Los costes de sustitución del módulo pueden ser muy altos (depende del mercado).
Consumo: Es el punto más fuerte de este motor. En atascos urbanos severos, el consumo real rara vez supera los 6,0 a 6,5 l/100 km. En carreteras secundarias a unos 80 km/h, este coche gasta como un mechero: alrededor de 4,0 litros.
Peso y sensación de conducción: Con 109 CV y 260 Nm de par, el motor es perfectamente adecuado para la Clase A (W176) y la Clase B (W246). En ciudad se muestra muy vivo, ya que el par máximo está disponible desde bajas revoluciones. Ahora bien, ¿es “perezoso”? Si este motor se monta en un modelo más pesado como el GLA (X156) o un CLA Shooting Brake cargado de equipaje y con cuatro ocupantes, notarás falta de potencia al adelantar en carreteras nacionales. Ahí las leyes de la física pasan factura.
En autopista: A 130 km/h, el motor rueda muy relajado, normalmente entre 2.200 y 2.500 rpm en séptima marcha (con DCT) o en sexta en el manual. El aislamiento acústico en el Mercedes es excelente, así que el motor apenas se oye. Eso sí, las aceleraciones desde 130 km/h en adelante requieren tiempo y paciencia.
Reprogramación (Stage 1): Dado que la mecánica del bloque K9K es conocida por su resistencia, este motor admite muy bien una buena reprogramación. Un mapa bien hecho (Stage 1) en un preparador de confianza eleva con seguridad la potencia de 109 CV hasta unos 130 a 135 CV, mientras que el par aumenta hasta alrededor de 300 a 320 Nm. Esta modificación soluciona de forma drástica la sensación de “pereza” al adelantar y la falta de empuje en los modelos CLA y GLA, sin comprometer la durabilidad de los componentes, siempre y cuando no se conduzca constantemente al corte de revoluciones.
Junto con el OM 607.951 se montan excelentes cajas de cambio manuales de seis velocidades y la conocida 7G-DCT (caja automática de doble embrague y 7 marchas).
Caja manual: Mecanismo muy fiable. Las averías son extremadamente raras y suelen reducirse al desgaste de elementos consumibles (kit de embrague, volante bimasa). El coste de sustituir el embrague con el bimasa es alto (depende del mercado).
Caja automática (7G-DCT): Esta caja ofrece un confort excepcional, cambios de marcha rápidos y un consumo más bajo. Sin embargo, tiene su precio en el mantenimiento. Las averías más frecuentes afectan a la mecatrónica (unidad de control) y al desgaste del propio conjunto de doble embrague. Los síntomas son tirones al iniciar la marcha, vacilaciones al pasar de primera a segunda, o golpes al reducir (al cambiar a marchas inferiores). La reparación de la caja automática es muy costosa (depende del mercado).
Mantenimiento de la caja: Para las cajas manuales, se recomienda cambiar el aceite aproximadamente cada 100.000 km. Para la automática 7G-DCT, el cambio de aceite y filtro es absolutamente obligatorio cada 60.000 km. Si el propietario anterior no lo ha hecho a tiempo, es mejor descartar esa unidad, ya que las limaduras acumuladas dañan rápidamente las válvulas de la mecatrónica.
¿Qué revisar antes de comprar?
¿Para quién es este motor?
Un Mercedes con motor OM 607.951 no está pensado para carreras entre semáforos ni diseñado para conductores con el pie muy pesado. Es un coche destinado principalmente a compradores racionales que desean diseño premium, seguridad y un interior de primera de Mercedes, pero con gastos mínimos en la gasolinera y en el impuesto de circulación. Si encuentras una unidad con historial de mantenimiento documentado de la caja de cambios y prueba de haber realizado el cambio de distribución, tendrás un compañero de viaje fiable y muy económico a largo plazo.
Su opinión nos ayuda a mejorar la calidad del contenido.