El motor 2TR-FE de Toyota, de 2,7 litros de cilindrada, es un auténtico caballo de batalla legendario. Presentado por primera vez a principios de los 2000 como sustituto de la veterana serie 3RZ-FE, este motor de gasolina de cuatro cilindros fue diseñado con un solo objetivo: sobrevivir en las condiciones de trabajo más duras. Aunque se mejoró técnicamente con la incorporación de la tecnología VVT-i (Distribución Variable), en esencia sigue siendo un motor sencillo, robusto y bastante tosco.
Es más conocido por su uso en vehículos comerciales y todoterrenos pesados. En la lista de modelos destaca de forma dominante su instalación en varias versiones de la Toyota Tacoma de segunda y tercera generación (Double Cab, Access Cab, Single Cab), con tracción trasera (2WD) o a las cuatro ruedas (4WD). Independientemente de si va asociado a una caja de cambios manual o automática, el 2TR-FE es reconocido por su indestructibilidad, pero también por no perdonar en la gasolinera.
| Cilindrada | 2694 cc (2,7 L) |
| Potencia | 117 kW (159 CV) |
| Par motor | 244 Nm |
| Código de motor | 2TR-FE |
| Tipo de inyección | Multi-Point Injection (EFI) - Inyección indirecta |
| Tipo de sobrealimentación | Atmosférico (Naturally aspirated engine) |
| Accionamiento del árbol de levas | Cadena |
Este motor utiliza una cadena de distribución robusta, no una correa dentada. Esto es una gran ventaja en términos de costes y fiabilidad. No se realiza un “kit de distribución” clásico cada 80.000 km. La cadena está diseñada para durar lo mismo que el motor. Se recomienda revisarla solo alrededor de los 250.000 a 300.000 km. Los síntomas de una cadena estirada son un traqueteo metálico en el arranque en frío y, en casos extremos, el encendido del testigo de motor (Check Engine) debido a un error de sincronización entre el cigüeñal y el árbol de levas.
Es uno de los motores más fiables que Toyota ha fabricado, pero no es completamente inmune al paso del tiempo. Los problemas más habituales incluyen:
En el 2TR-FE entran aproximadamente 5,8 litros de aceite (con filtro). La graduación recomendada depende de las condiciones climáticas, pero Toyota recomienda a nivel global 0W-20 para mejores arranques en frío y un ligero ahorro de combustible, mientras que 5W-30 es una opción excelente y más segura para regiones con veranos calurosos y condiciones de trabajo más duras (remolque). Cambie el aceite estrictamente cada 10.000 a 15.000 km.
Consumo de aceite: Este motor, de fábrica, no consume mucho aceite. Hasta 0,2 litros cada 1.000 km en motores con mucho kilometraje se considera completamente normal. Si el motor consume más que eso, lo más probable es que el problema sean retenes de válvulas endurecidos por sobrecalentamientos en el pasado, o segmentos de aceite agarrotados por haber alargado demasiado los cambios de aceite.
Dado que es un motor de gasolina con un sistema de encendido bastante moderno (una bobina por cilindro), utiliza bujías de iridio. Se sustituyen cada 90.000 a 100.000 km. Si el motor empieza a tironear al acelerar o funciona irregularmente al ralentí, revise primero el estado de las bujías y de las bobinas.
El 2TR-FE utiliza una inyección indirecta clásica (EFI - Electronic Fuel Injection) en el colector de admisión. Esto es una noticia fantástica. No hay problemas de acumulación de carbonilla en las válvulas de admisión, que es el punto débil de los motores modernos con inyección directa. Los inyectores de gasolina son extremadamente fiables; las obstrucciones son muy raras y se dan casi exclusivamente por repostar combustible sucio en gasolineras de mala calidad. Normalmente, una limpieza en baño ultrasónico es todo lo que necesitan, y se hace de forma preventiva, no por avería.
Al tratarse de un motor de gasolina de concepción antigua, no lleva filtro DPF, ni sistema AdBlue, ni válvula EGR complicada en la mayoría de los mercados, lo que reduce drásticamente los costes de mantenimiento. No tendrá quebraderos de cabeza con sensores de NOx ni con regeneraciones.
El motor es atmosférico: no tiene turbocompresor ni intercooler. La ausencia de turbo significa una gran posible avería menos.
En cuanto al volante motor en las versiones manuales, se monta un volante motor rígido (monomasa) fiable. Es decir, no hay costosas averías de volante bimasa.
Seamos sinceros: este no es un motor para ahorrar. Instalado en carrocerías pesadas como la de la Toyota Tacoma, con una aerodinámica similar a la de un bloque de pisos, el 2TR-FE necesita mucho combustible para mover toda esa masa. El consumo real en ciudad se sitúa entre 13 y hasta 16 l/100 km, dependiendo de lo pesada que sea su pierna derecha y de si conduce una versión 2WD o 4WD. En carretera y vías secundarias puede bajar a 9-10 l/100 km con una conducción muy suave.
Con 159 CV y solo 244 Nm de par a unas relativamente altas 3.800 rpm, este motor es claramente “perezoso” para los estándares actuales. Le falta ese empuje de par a bajas revoluciones que ofrecen los diésel turbo modernos o los gasolina turbo. Para adelantar en tramos cortos tendrá que pisar el acelerador con decisión y llevar el motor a regímenes altos, lo que se traduce en bastante ruido en el habitáculo.
En autopista: A 130 km/h el motor gira a unas bastante altas 2.600 - 3.000 rpm (según vaya asociado a una caja de 4, 5 o 6 velocidades). En pendientes suaves a velocidades de autopista, la caja automática a menudo tendrá que reducir una marcha para mantener el ritmo, lo que empeora el confort en viajes largos.
Dada la inyección indirecta y la construcción sencilla, este motor tolera de forma excelente la instalación de sistemas de GLP. Es la mejor forma de compensar el elevado consumo de combustible. Sin embargo, es importante señalar que el motor no tiene taqués hidráulicos. Si lo usa con gas, se recomienda revisar y, si es necesario, ajustar las holguras de válvulas cada 60.000 a 80.000 km, para evitar que se quemen las válvulas de escape debido a la combustión más seca y caliente del gas.
Los motores de gasolina atmosféricos no tienen un gran potencial para aumentar la potencia solo por software. El llamado “Stage 1” en este motor aportará como mucho 10 a 12 CV y unos 15 Nm de par. En la práctica, no notará esa diferencia en un vehículo que pesa entre 1,8 y 2 toneladas. Invertir en reprogramar un 2TR-FE es, sencillamente, tirar el dinero. Su construcción no está pensada para la velocidad, sino para transportar carga por caminos en mal estado.
Durante su larguísimo periodo de producción, este motor se ha combinado con varios tipos de cajas de cambios. En las Tacoma más antiguas (segunda generación antes del restyling) era frecuente encontrar una automática de 4 velocidades arcaica pero indestructible (serie A340) y una manual de 5 velocidades. Las versiones más nuevas y la tercera generación utilizan una caja automática de 6 velocidades más moderna con control electrónico (ECT-i).
Cuando busque una Tacoma usada u otra pick-up de trabajo con este motor, el motor suele ser el menor de los problemas: el chasis y la corrosión son lo que más debe preocuparle. En cuanto al propio 2TR-FE:
El motor de gasolina Toyota 2TR-FE 2.7 está destinado a usuarios cuya prioridad es la fiabilidad absoluta y bajos costes de reparación del motor, y que están dispuestos a pagar esa tranquilidad con visitas más frecuentes a la gasolinera. Este vehículo no se compra para correr saliendo de los semáforos, ni para adelantar de forma agresiva en autopista, ni para ahorrar combustible. Se compra para llevarle a la obra, a la montaña o a la granja, con herramientas y equipo, todos los días, durante años, haga el frío o el calor que haga en el exterior.
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