Volkswagen AAZ — reseña del motor
Motor 1.9 TD (AAZ) 75 CV: Experiencias, problemas, consumo y consejos para comprar de segunda mano
- Vieja escuela diésel: Motor extremadamente sencillo con precámaras, sin electrónica complicada.
- La mayor desventaja - Polea del cigüeñal: Debido al mal diseño de la chaveta, la polea toma juego, lo que puede provocar la rotura de la correa de distribución y la destrucción del motor.
- No tiene piezas caras: No tiene volante bimasa, no tiene filtro DPF y los inyectores son mecánicos y muy baratos de reparar.
- Pereza y ruido: Con 75 CV, este motor es bastante lento en carrocerías más pesadas (Passat, Audi 80) y ruidoso en autopista.
- Bomba Bosch: Las fugas de combustible en las juntas de la bomba de alta presión son algo habitual debido a la edad.
- Fiabilidad: Con un mantenimiento regular y el problema del cigüeñal resuelto, es un motor capaz de recorrer kilometrajes enormes.
Contenido
- Introducción: Sobre el motor 1.9 TD (AAZ)
- Especificaciones técnicas
- Fiabilidad y mantenimiento
- Piezas específicas y costes
- Consumo y prestaciones
- Opciones adicionales y modificaciones
- Caja de cambios y embrague
- Compra de segunda mano y conclusión
Introducción: Sobre el motor 1.9 TD (AAZ)
Antes de que Volkswagen conquistara el mundo con sus legendarios motores TDI de inyección directa, existió una fase de transición: el 1.9 TD con código AAZ. Este motor, con sus 55 kW (75 CV), representa la evolución de los antiguos 1.6 TD y utiliza un sistema de inyección indirecta de combustible en precámaras (IDI). Se montó a principios y mediados de los años noventa en prácticamente todos los modelos del grupo VAG, incluyendo VW Golf III, Passat B3, Vento, Audi 80 (B4), así como las primeras generaciones de Seat Toledo, Ibiza y Córdoba.
Para los estándares actuales, es un propulsor arcaico. Sin embargo, todavía tiene su público fiel. ¿Por qué? Porque se caracteriza por una brutal sencillez mecánica. No hay sensores que te dejen tirado en la carretera por un error de software. Si tiene gasóleo, aire y compresión, funciona. Aun así, sus años y un serio defecto de fábrica exigen mucha precaución a la hora de comprar uno de segunda mano.
Especificaciones técnicas
| Parámetro | Especificación |
|---|---|
| Cilindrada | 1896 cc |
| Potencia | 55 kW (75 CV) a 4200 rpm |
| Par motor | 140 Nm a 2400 rpm |
| Código de motor | AAZ |
| Tipo de inyección | Inyección indirecta (precámara), bomba mecánica |
| Sobrealimentación | Turbo con válvula wastegate |
Fiabilidad y mantenimiento
Este motor utiliza una correa de distribución dentada para el accionamiento de la distribución. El sistema es bastante sencillo, pero esconde el mayor y más costoso problema de este motor.
Averías más frecuentes
Cuando se habla del motor AAZ, cualquier mecánico te preguntará primero: “¿Cómo está la polea del cigüeñal?”. El problema con la polea del cigüeñal (piñón) es un fallo de diseño de fábrica. La chaveta del piñón que se monta sobre el cigüeñal con el tiempo coge holgura (juego). Los síntomas son un ligero “bamboleo” de la polea mientras el motor está en marcha, dificultad de arranque en frío, pérdida de potencia y aumento del humo. Si se ignora, el piñón puede saltar o desplazarse, la correa de distribución se desincroniza y los pistones golpean las válvulas. El resultado es una avería total del motor. La solución, en el momento de hacer la distribución, suele incluir el rectificado del frente del cigüeñal y el montaje de un piñón modificado de motor TDI (algo que suelen hacer mecánicos veteranos).
Otro problema conocido es la fisura de la culata entre las válvulas. Debido a las enormes cargas térmicas en las precámaras, la culata puede presentar microfisuras. Los síntomas son pérdida de refrigerante, manguitos que se hinchan y mezcla de aceite y agua. Asimismo, presta atención a posibles fugas de aceite en los retenes y fugas de gasóleo en la bomba de alta presión (la “bomba Bosch”), ya que las juntas, después de 30 años, se vuelven quebradizas.
Intervalos de servicio y aceite
Se recomienda realizar la distribución cada 60.000 km o cada 5 años. Debido al problema mencionado del cigüeñal, alargar este intervalo es una apuesta arriesgada. En el motor entran alrededor de 4,3 a 4,5 litros de aceite (según el filtro). La viscosidad recomendada es 10W-40 semisintético, aunque muchos, debido al desgaste del motor, pasan a 15W-40 mineral. Por la propia construcción del motor, el consumo de aceite es algo normal. Se considera aceptable que consuma entre 0,5 y 1 litro de aceite cada 10.000 km. Si consume más, el problema suele estar en los retenes de válvulas, segmentos desgastados o el eje del turbo.
Estado y durabilidad de los inyectores
Dado que se trata de un diésel de generación antigua, los inyectores son completamente mecánicos. Tienen una vida muy larga, a menudo más de 300.000 km sin intervención alguna. Cuando llegan al final de su vida útil, los síntomas son humo negro al acelerar, dificultad de arranque en frío y un sonido de motor más áspero, tipo “martilleo”. A diferencia de los sistemas Common Rail modernos, la reparación de estos inyectores consiste básicamente en sustituir los porta-inyectores y ajustar la presión de apertura (normalmente a 155 bares). El coste de esta intervención es: muy bajo (depende del mercado).
Piezas específicas y costes
Embrague y sistema de inyección
Una excelente noticia para tu bolsillo: el motor AAZ no lleva volante bimasa. Utiliza un volante motor clásico, fijo (sólido), que prácticamente nunca se rompe. El sistema de inyección utiliza una bomba rotativa distributiva (normalmente Bosch VE, más raramente Lucas). La bomba es muy robusta y tolera bien el combustible de mala calidad, y el único problema real son las juntas, que fallan por envejecimiento. La reparación (reemplazo de juntas) de la bomba entra en la categoría: no es cara (depende del mercado).
Turbo y emisiones
El motor cuenta con un turbo (en su mayoría de la marca KKK tipo K14 o Garrett T2) regulado por una válvula wastegate mecánica. No tiene geometría variable y es extremadamente duradero. Con cambios de aceite regulares, a menudo dura más que el propio motor. En cuanto a las emisiones, la situación es muy sencilla: este modelo no tiene filtro DPF ni sistema AdBlue, ya que fue diseñado antes de que estas tecnologías se popularizaran. Algunas versiones posteriores montaban una válvula EGR mecánica para cumplir con la normativa Euro 2. Si la tiene, lo más probable es que a estas alturas esté ya obstruida por hollín o que algún propietario anterior la haya anulado con una placa, algo que de hecho le sienta bien a este motor y reduce la suciedad en el colector de admisión.
Consumo y prestaciones
Es un mito que los diésel antiguos consumen poco en atascos urbanos. El consumo real en conducción de “para y arranca” se sitúa entre 6,5 y 8 l/100 km. En carretera convencional se puede bajar hasta unos 5 l/100 km. Aunque 140 Nm de par motor sobre el papel suenan suficientes, este motor es bastante “perezoso” cuando se monta en vehículos pesados como el Passat B3 familiar o el Audi 80. Por la ausencia de inyección directa, la respuesta al acelerador es más lenta que en los TDI. En modelos más ligeros (Golf III, Seat Ibiza) el comportamiento del motor es correcto y perfectamente adecuado para el uso diario.
En autopista, este motor no está en su hábitat natural. Debido a los desarrollos cortos de la caja de cambios típicos de la época, a 130 km/h el motor gira a altas 3200 - 3500 rpm (según el tipo de caja montada). En esas condiciones, el habitáculo es bastante ruidoso y el consumo de combustible y aceite aumenta notablemente. Su velocidad de crucero ideal es alrededor de 100 - 110 km/h.
Opciones adicionales y modificaciones
Dado que se trata de un motor sin centralita (ECU) que controle la inyección, no es posible hacer el clásico “chiptuning” (Stage 1) por el puerto OBD. Aun así, los entusiastas saben que el AAZ se puede potenciar fácilmente de forma puramente mecánica. La modificación conocida como “Governor mod” o el ajuste de la aguja LDA en la bomba Bosch, junto con un ligero aumento de la presión de la wastegate del turbo (mecánicamente mediante una pequeña válvula de regulación), puede elevar la potencia de 75 CV a cerca de 90 CV y aumentar notablemente el par. El resultado es una respuesta al acelerador mucho mejor, pero a costa de más humo negro por el escape a plena carga y mayor temperatura en la culata, lo que obliga a vigilar atentamente el indicador de temperatura.
Caja de cambios y embrague
El motor AAZ suele ir asociado a una caja de cambios manual de 5 velocidades (códigos tipo 020 en vehículos ligeros o hidráulica 02A en modelos más grandes). Muy raramente, en algunas series de Passat y Golf, se montó una caja automática de 4 velocidades de diseño clásico con convertidor de par.
Averías y mantenimiento de la caja de cambios
Las cajas de cambios manuales son mecánicamente muy robustas. Las averías más frecuentes están relacionadas con el desgaste de los sincronizadores de segunda y tercera (rascados al cambiar rápido) y fugas de aceite en los mecanismos de selección de marchas. Las cajas automáticas son extremadamente lentas, aumentan el consumo y son propensas a tirones si el aceite no se ha cambiado con regularidad, por lo que es más sensato evitarlas en vehículos tan antiguos.
El coste de sustituir el embrague es muy asequible. Como ya se ha mencionado, solo se cambia el kit (plato de presión, disco y cojinete de empuje), ya que no hay volante bimasa. El kit de embrague entra en la categoría: muy barato (depende del mercado).
En cuanto al mantenimiento de la caja, el fabricante a menudo declaraba el aceite de la caja manual como “de por vida”, pero la práctica demuestra lo contrario. Es obligatorio cambiar el aceite de la caja cada 60.000 a 80.000 km, lo que prolongará significativamente la vida útil de los rodamientos y sincronizadores.
Compra de segunda mano y conclusión
Hoy en día, encontrar un motor AAZ que no haya superado el medio millón de kilómetros es misión imposible. Por eso, el kilometraje del cuadro no significa absolutamente nada: lo único que cuenta es el estado actual de la mecánica.
¿Qué revisar antes de comprar?
- Arranque en frío: El motor debe arrancar de inmediato, utilizando el “starter” mecánico (la palanca de arranque en frío que adelanta el avance de la inyección, en los modelos más antiguos situada en el habitáculo). Si tarda mucho en arrancar y echa una nube de humo blanco o gris, la compresión es mala o el sistema está tomando aire.
- Polea del cigüeñal: Deja el motor al ralentí y observa la polea inferior (la más cercana al suelo). Si ves que oscila (“se mueve haciendo un ocho”), el motor requiere una intervención urgente y potencialmente costosa antes de que se rompa la correa de distribución.
- Manguitos del sistema de refrigeración: Una vez que el motor alcance la temperatura de servicio de 90 °C, aprieta el manguito superior grueso del radiador. No debe estar duro como una piedra. Si lo está, la culata está fisurada y está metiendo compresión en el sistema de refrigeración.
- Presión de gases en el cárter: Quita el tapón de llenado de aceite con el motor en marcha (cuidado con las salpicaduras). Un ligero soplado es normal en estos motores antiguos (el llamado “blow-by”), pero si sale humo blanco denso y el aceite salpica con fuerza, los segmentos están muy desgastados.
¿Para quién es este motor?
El motor 1.9 TD (AAZ) es una reliquia del pasado. Está pensado para compradores con un presupuesto muy limitado que buscan una herramienta de trabajo para uso local o para transporte de carga, y que sepan al menos un poco “meter mano” ellos mismos. Su mantenimiento es incomparablemente más barato que el de los diésel common rail modernos; cualquier avería se oye, se ve o se huele, y para el diagnóstico no necesitas un portátil, sino solo una llave fija-combinada y un oído experimentado. Si lo conduces sin exigirle en frío, le cambias el aceite con regularidad y resuelves el problema de la polea, es un propulsor que seguirá funcionando hasta que la carrocería a su alrededor se deshaga por completo por el óxido.