Cuando en los círculos del motor se menciona el “diésel indestructible”, los códigos AFN y AVG son de los primeros que les vienen a la mente a los mecánicos experimentados. Este motor 1.9 TDI con 81 kW (110 CV) representa la cima de la tecnología antes del paso a los más complejos (y problemáticos) sistemas Pumpe-Düse (PD) y, posteriormente, Common Rail. Se montó a finales de los noventa y principios de los dos mil en “pesos pesados” como el Audi A6 (C5) y el Ford Galaxy, pero también en el popular Audi A4 (B5). Gracias a su equilibrio ideal entre potencia (235 Nm), consumo y robustez, incluso hoy, décadas después de su fabricación, sigue siendo considerado un motor que se compra “al kilo de kilómetros”. Aun así, los años no pasan en vano, por lo que es importante saber qué se esconde bajo el capó.
| Característica | Dato |
|---|---|
| Cilindrada | 1896 cc |
| Potencia | 81 kW (110 CV) a 4150 rpm |
| Par motor | 235 Nm a 1900 rpm |
| Códigos de motor | AFN, AVG |
| Tipo de inyección | Directa, bomba rotativa Bosch VP37 |
| Sobrealimentación | Turbocompresor de geometría variable (VNT), intercooler |
Este motor utiliza correa de distribución para accionar el árbol de levas y la bomba Bosch. El sistema de distribución es extremadamente fiable, pero no admite improvisaciones.
Según las especificaciones de fábrica, la distribución completa se realiza cada 90.000 km o cada 5 años. Sin embargo, los mecánicos experimentados recomiendan acortar este intervalo a 60.000 a 70.000 km, especialmente cuando se utilizan recambios no originales. La rotura de la correa provoca una avería grave: choque de válvulas y pistones, lo que implica sustitución de válvulas, rectificado de la culata y, a menudo, daños en el propio cigüeñal.
En el cárter de este motor caben alrededor de 3,8 a 4,3 litros de aceite (según si se cambia también el filtro y cuánto aceite viejo se drena). La graduación recomendada es 10W-40 o 5W-40 (obligatoriamente debe cumplir la norma VW 505.00).
En cuanto al consumo de aceite, los AFN/AVG son conocidos por no “beber” aceite. Se considera un consumo normal para un motor tan antiguo de hasta 0,5 litros cada 10.000 km. Si el motor consume más de 1 litro cada 10.000 km, el problema suele no estar en los segmentos de los pistones (que son extremadamente resistentes), sino en el turbocompresor desgastado que deja pasar aceite a la admisión, o en los retenes de válvulas endurecidos.
El sistema de inyección utiliza inyectores completamente mecánicos (de doble etapa de presión), con la excepción del tercer inyector, que lleva un sensor (cable) para determinar el ángulo de inyección. Los inyectores son prácticamente indestructibles en comparación con los modernos inyectores piezoeléctricos. Su vida útil suele superar los 350.000 km. Los síntomas de desgaste de los porta-inyectores son humo azulado o negro a plena carga, un funcionamiento más duro (tipo “tractor”) al ralentí y un ligero aumento del consumo. Por suerte, la reparación de los porta-inyectores es muy asequible.
Como ya se ha mencionado, no hay elementos Pumpe-Düse (PD) ni Common Rail (CR). La bomba rotativa Bosch VP37 manda en el funcionamiento del motor. No es tan sensible al combustible de baja calidad como los sistemas modernos. Su reparación y sustitución de juntas forman parte del mantenimiento habitual tras 20 años de uso y cuestan entre 150 y 300 euros (según el mercado).
Este motor utiliza un turbocompresor con geometría variable de los álabes (VNT). El Garrett VNT-15 de serie es excelente y reduce el “lag” del turbo a bajas revoluciones. Su vida útil suele superar los 250.000 km con cambios de aceite regulares.
El principal problema: La conducción urbana y “ahogar” el motor a bajas revoluciones generan hollín que bloquea el mecanismo de geometría variable. Síntoma: al acelerar sobre las 2500-3000 rpm (en subida o adelantando), el motor pierde potencia de repente. Esto se denomina Limp mode (modo de protección contra sobrepresión - overboost). Apagar y volver a encender el coche restablece la potencia hasta la siguiente exigencia fuerte. La limpieza de la geometría del turbo suele resolver el problema de forma definitiva.
Buena noticia para tu bolsillo: ¡Este motor NO tiene filtro DPF ni utiliza AdBlue!
Solo dispone de una válvula EGR clásica, accionada por vacío. Su función es devolver parte de los gases de escape al colector de admisión por motivos de emisiones. Debido a ello, el colector de admisión se estrecha con el tiempo por los depósitos de alquitrán (mezcla de hollín del EGR y vapores de aceite del respiradero del cárter). La EGR puede limpiarse fácilmente o, como suelen hacer muchos mecánicos, bloquearse físicamente (con una chapita) sin que se enciendan fallos en el cuadro de instrumentos en la mayoría de modelos antiguos.
En vehículos como el Audi A4, el consumo real en ciudad es de unos 6,5 a 7,5 l/100 km. En carretera (nacional), con una conducción fluida, el consumo baja hasta unos increíbles 4,5 a 5,0 l/100 km. Los modelos más pesados como el Ford Galaxy o el Seat Alhambra consumen en ciudad tranquilamente más de 8,0 l/100 km debido a la gran resistencia aerodinámica y a un peso superior a 1,6 toneladas.
En el Audi A4, este motor de 110 CV es muy ágil gracias a su rápida respuesta al acelerador (por la inyección mecánica) y al par de 235 Nm disponible ya por debajo de las 2000 rpm. Sin embargo, en monovolúmenes (Alhambra, Galaxy) y en el grande Audi A6 familiar (Avant), se nota falta de potencia al adelantar con el coche cargado. Ahí el motor no es un corredor, sino una mula de carga estable.
A 130 km/h en quinta marcha (caja manual), el motor gira en torno a 2700 a 2900 rpm, según el grupo final de cada modelo. A estas velocidades, el ruido en el habitáculo se hace evidente, ya que los primeros TDI tienen un funcionamiento característicamente más áspero y el aislamiento en vehículos con más de dos décadas a sus espaldas suele estar deteriorado.
Con el motor AFN/AVG venía de serie una caja de cambios manual de 5 velocidades. Opcionalmente (principalmente en Audi) se montaban también cajas automáticas, como el automático de 4 marchas en el antiguo Galaxy y el Tiptronic de 5 marchas en el Audi A6.
Aunque es de una generación antigua, este motor (en sus versiones de 110 CV) dispone de volante bimasa (ZMS - Zweimassenschwungrad). Los síntomas de fallo son golpeteo metálico al ralentí, vibraciones al apagar el motor y tirones al iniciar la marcha en primera. El kit completo (volante bimasa, disco, maza y collarín) cuesta entre 350 y 600 euros (según el mercado). Aunque suena caro, dura más de 200.000 km si se conduce con normalidad.
Caja manual: Prácticamente indestructible. El posible problema son los sincronizadores de 2ª y 3ª (rascado al cambiar rápido) debido al desgaste del material y a los cambios de aceite poco frecuentes. El aceite de la caja manual debería cambiarse cada 80.000 a 100.000 km (entran unos 2,3 litros de aceite 75W-90).
Caja automática: Requiere mucha precaución. El viejo automático Tiptronic hoy en día es de alto riesgo. Los problemas más frecuentes son cambios de marcha bruscos o patinamiento (las revoluciones suben pero el coche no acelera). El coste de reparación del automático suele superar el valor del propio vehículo. Si compras un automático, el aceite debe haberse cambiado como máximo cada 60.000 km.
El AFN es probablemente uno de los motores diésel más “chipeados” de la historia. Su mecánica soporta mucho más que los 110 CV de serie. Una Stage 1 básica eleva de forma totalmente segura la potencia hasta unos 135 a 140 CV y el par hasta cerca de 300 Nm. Si el embrague y el turbo están en buen estado, el motor soportará esta potencia durante años sin problema alguno, con una reducción notable de la “pereza” al adelantar e incluso un consumo ligeramente menor en crucero.
Dado que los coches con este motor son hoy muy antiguos, no te fijes en el número del cuentakilómetros, porque es muy probable que el kilometraje haya sido manipulado varias veces. Céntrate en:
El motor 1.9 TDI de 110 CV (AFN/AVG) está destinado a compradores racionales que buscan un coche económico, a los que no les molesta un diseño antiguo ni la ausencia de tecnologías modernas para reducir ruido y vibraciones. Si lo compras, cuenta con tener que invertir cierta cantidad de dinero al principio para poner al día los detalles (mangueras, sensores, juntas de la bomba). Una vez que lo tengas “fino”, este motor te llevará fielmente del punto A al punto B con un coste de mantenimiento mínimo. Es un auténtico caballo de batalla de la industria del automóvil.
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