Los códigos de motor CDDA y CNHA pertenecen a la famosa familia EA288 de motores diésel de dos litros del grupo Volkswagen. Estos motores fueron desarrollados como propulsores "Clean Diesel" con el objetivo de cumplir las estrictas normas Euro 6 de emisiones de gases de escape. Con una potencia de impresionantes 190 CV y un generoso par máximo de 400 Nm, este motor se montó en modelos de gama alta como el Audi A5 (Sportback, Coupé, Cabriolet) y el Audi Q5, especialmente en el periodo posterior al restyling (facelift) de 2011/2012.
Lo que distingue a este motor es su excelente par motor, que proporciona una sensación de conducción propia de motores de mayor cilindrada, manteniendo al mismo tiempo un consumo de combustible razonable. El EA288 trajo muchas revisiones respecto a los anteriores propulsores EA189: la parte baja del motor (cigüeñal, bomba de aceite) se mejoró considerablemente, eliminando los viejos problemas con el eje de la bomba de aceite, pero trasladando el foco de los problemas a la compleja periferia y a los sistemas de control de emisiones.
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Cilindrada | 1968 cc |
| Potencia | 140 kW (190 CV) |
| Par máximo | 400 Nm |
| Códigos de motor | CDDA, CNHA (Depende del modelo/año) |
| Tipo de inyección | Common Rail (Inyección directa) |
| Sobrealimentación | Turbocompresor (VGT), Intercooler |
Una de las preguntas más frecuentes de los conductores es qué acciona los árboles de levas. Este motor utiliza correa dentada. El sistema de distribución está diseñado para ser duradero, y el fabricante a menudo indica intervalos de sustitución de hasta 210.000 km. Sin embargo, la experiencia en los talleres dicta claramente que el mantenimiento mayor debe realizarse como muy tarde a los 150.000 km o cada 5 a 6 años. Uno de los problemas conocidos en esta distribución es la bomba de agua, concretamente su anillo deslizante, que puede trabarse y provocar el sobrecalentamiento del motor en carretera. Por ello, la sustitución de la bomba es obligatoria en el mantenimiento mayor.
En cuanto a la lubricación, en el motor caben algo menos de 5 litros de aceite (normalmente entre 4,7 y 4,9 litros). Se recomienda exclusivamente aceite totalmente sintético de grado 5W-30 que cumpla la norma VW 507.00, debido a la presencia del filtro DPF. La fábrica tolera cierto consumo de aceite, pero en la práctica, un motor CDDA/CNHA en buen estado no debería consumir más de 0,5 y como máximo 1 litro de aceite entre servicios (que se recomiendan cada 15.000 km, y no cada 30.000 km como indica el programa "LongLife").
Al tratarse exclusivamente de un propulsor diésel, no dispone de bujías de encendido, sino de calentadores, que han demostrado ser bastante fiables. Por otro lado, los inyectores son de tipo piezoeléctrico o electromagnético de la marca Bosch. Son extremadamente duraderos y rara vez fallan antes de los 250.000 km, siempre que se reposte gasóleo de calidad y se sustituya el filtro de combustible con regularidad. Los síntomas de inyectores defectuosos incluyen ralentí inestable, arranque difícil y aumento del humo al acelerar bruscamente.
Este propulsor refleja perfectamente la época en la que fue creado: cuenta con todos los sistemas posibles para la depuración de los gases de escape.
El filtro DPF y la válvula EGR forman parte del equipamiento de serie. El EA288 dispone de un complejo sistema de recirculación de gases de escape (EGR de baja y alta presión). El enfriador de la EGR es un punto de fallo frecuente; el panal interno puede perforarse, lo que provoca pérdida de refrigerante, y en casos extremos puede ocasionar daños en el motor (bloqueo hidráulico). El DPF rara vez se obstruye por sí solo si el coche circula por carretera abierta, pero si se usa exclusivamente en atascos urbanos, las regeneraciones se interrumpen y el filtro termina por saturarse.
La denominación "Clean Diesel" suele significar que el vehículo dispone de sistema AdBlue (SCR) para reducir las partículas de NOx. Este sistema es uno de los puntos débiles más importantes. La bomba del depósito de AdBlue, el calentador del líquido (que evita la congelación) y los sensores de NOx suelen fallar. La reparación de estos componentes es muy cara (depende del mercado), y el síntoma es siempre claro: un aviso en el cuadro de instrumentos indicando que el coche no podrá arrancar dentro de 1000 km si no se soluciona el problema.
El motor cuenta con un turbocompresor de geometría variable (VGT). Su vida útil es larga, supera sin problemas los 250.000 km con cambios de aceite regulares. El eje raramente adquiere holgura, salvo que los cambios de aceite se hayan descuidado.
Independientemente de la caja de cambios que lleve el coche, este motor está equipado con volante bimasa. El elevado par de 400 Nm genera fuertes vibraciones que el volante debe absorber. Traqueteos al ralentí, vibraciones al apagar el motor y sacudidas al acelerar desde bajas revoluciones son signos claros de que el volante bimasa está agotado.
El propulsor de 190 CV y 400 Nm está lejos de ser "perezoso". En el Audi A5 las aceleraciones son impresionantes, las recuperaciones muy fluidas y los adelantamientos seguros. Incluso en un modelo más voluminoso como el Audi Q5, este motor se defiende muy bien, moviendo la masa del vehículo sin sensación de falta de aliento.
El consumo real en ciudad varía según la carrocería. El más aerodinámico Audi A5 consume en ciudad alrededor de 7,5 a 8,5 l/100 km. Por otro lado, el Audi Q5, debido a su peso, altura y tracción total permanente, alcanza fácilmente entre 8,5 y 10 l/100 km en uso urbano.
En autopista, este motor está en su hábitat natural. Circular a 130 km/h resulta silencioso y relajado. En los modelos con cambio S tronic, a 130 km/h en la marcha más larga, el cuentarrevoluciones se sitúa en unos agradables 1.900 a 2.100 rpm (según las relaciones de transmisión del modelo concreto). El consumo en autopista para el A5 baja a unos 5,5 a 6 l/100 km, mientras que el Q5 se sitúa más cerca de los 7 l/100 km.
Al tratarse de un turbodiésel, la instalación de GLP (autogás) no es aplicable. Sin embargo, en lo que respecta a la reprogramación ("chip tuning"), este motor es el sueño de muchos preparadores. El bloque motor y el turbocompresor tienen excelentes márgenes de potencia. Una optimización de software Stage 1 puede aumentar de forma segura la potencia hasta aproximadamente 225 a 235 CV y el par hasta unos impresionantes 460 a 480 Nm.
No obstante, hay que ser prudente. El aumento del par somete a un esfuerzo adicional al volante bimasa y a los embragues (especialmente en las cajas manuales y Multitronic). Antes de cualquier preparación, es obligatorio comprobar el estado del filtro DPF y de los inyectores, ya que el software modificado exige un hardware en perfecto estado.
Con este motor se montaron diferentes cajas de cambio, y la elección influye notablemente en los costes de mantenimiento y en la fiabilidad del vehículo.
Antes de desembolsar dinero por un Audi de segunda mano con este motor, es absolutamente obligatorio visitar un taller que disponga de diagnóstico VCDS. Sin ello, la compra es una auténtica "lotería".
Conclusión: El motor 2.0 TDI (CDDA, CNHA) de 190 CV es una opción fantástica para conductores que recorren muchos kilómetros en carretera y autopista. Ofrece una potencia y un par serios con un consumo sorprendentemente bajo. Sin embargo, no es un motor para trayectos urbanos cortos. Los costosos sistemas de control de emisiones (DPF, EGR, AdBlue) y las complejas cajas S tronic requieren un mantenimiento meticuloso y no perdonan el descuido. Si está dispuesto a realizar un mantenimiento regular y puntual, este motor le servirá durante cientos de miles de kilómetros con una sonrisa en la cara.
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