El motor de 1968 cc con códigos CRBC, CRLB, CRUA, DBGA, DEJA y DCYA pertenece a la conocida familia de motores diésel EA288 del grupo VAG. Este motor se desarrolló para sustituir a la anterior generación EA189 (famosa por el escándalo del "Dieselgate") y trajo mejoras importantes en refinamiento, gestión térmica y emisiones. Se montó en toda la gama del Audi A3 (8V): desde el hatchback, pasando por la berlina hasta el cabrio, con tracción delantera o quattro. Este 2.0 TDI de 150 CV es probablemente la opción más racional para conductores que buscan agilidad en autopista y un consumo razonable en el día a día.
| Parámetro | Dato |
|---|---|
| Cilindrada | 1968 cc |
| Potencia | 110 kW (150 CV) |
| Par máximo | 340 Nm |
| Códigos de motor | CRBC, CRLB, CRUA, DBGA, DEJA, DCYA |
| Tipo de inyección | Common Rail (Bosch) |
| Sobrealimentación | Turbo de geometría variable + intercooler |
| Accionamiento de la distribución | Correa dentada |
Este motor utiliza una correa dentada para accionar los árboles de levas y la bomba de agua. La bomba de aceite, situada en el cárter, se mueve mediante una pequeña correa bañada en aceite, pero la distribución principal es el clásico sistema por correa dentada. En realidad, esto es una muy buena noticia, ya que el mantenimiento es más barato y predecible que en los complicados sistemas por cadena que han dado problemas en otros motores.
Aunque el EA288 es en general muy fiable, su "talón de Aquiles" es la bomba de agua. Es relativamente frecuente que la bomba empiece a perder o que la válvula electrónica integrada (que regula el caudal del refrigerante para calentar antes el motor) se quede atascada. Los síntomas son pérdida de refrigerante, restos de anticongelante alrededor del bloque motor o, en casos extremos, sobrecalentamiento. Si ocurre, hay que sustituir todo el kit de distribución (correa, tensores, rodillos y bomba).
El fabricante indica el cambio de distribución (correa, tensores, rodillos y bomba de agua) a unos optimistas 210.000 km. Sin embargo, los mecánicos con experiencia recomiendan acortar este intervalo a 150.000 km o cada 5 a 7 años, precisamente por la bomba de agua y el envejecimiento de los materiales.
En el motor caben unas 4,6 a 4,7 litros de aceite. Debido al filtro DPF, es OBLIGATORIO utilizar aceite totalmente sintético que cumpla la norma VW 507.00. Lo más habitual es usar viscosidad 5W-30, aunque en climas muy fríos algunos optan por 0W-30. En cuanto al consumo de aceite, estos motores no son "tragones". Es normal que consuman entre 0,2 y 0,5 litros cada 10.000 km. Cualquier consumo superior a 1 litro entre cambios (que deberían hacerse cada 10.000 - 15.000 km y no cada 30.000 km como recomienda la marca) indica un posible problema con el turbo o los segmentos.
Este motor utiliza un avanzado sistema de inyección Common Rail Bosch. Los inyectores han demostrado ser muy robustos. Usando gasóleo de calidad y cambiando el filtro de combustible con regularidad, los inyectores superan sin problemas los 250.000 km. Los primeros síntomas de desgaste son un ralentí inestable, tirones al acelerar de golpe o aumento de consumo y humo en el arranque en frío.
Sí, este motor lleva volante bimasa, tanto si va asociado a una caja manual como a una automática (S tronic). Su vida útil suele estar entre 150.000 y 200.000 km, dependiendo del estilo de conducción (la conducción urbana lo desgasta más rápido). Los síntomas de desgaste son golpeteos metálicos al arrancar y apagar el motor, vibraciones al ralentí y tirones al iniciar la marcha. El coste de sustituir el kit de embrague más el bimasa es elevado a muy elevado (depende del mercado).
Monta un turbo de geometría variable (VGT). Su vida útil es muy buena; a menudo supera los 250.000 km si el conductor respeta la norma de no exigir al motor en frío y dejarlo al ralentí unos 30 segundos después de una conducción exigente antes de apagarlo. La reparación del turbo hoy en día es un trabajo rutinario y se considera una intervención de coste medio.
El motor EA288 cuenta con un sistema complejo de recirculación de gases de escape (EGR de alta y baja presión) situado cerca del bloque motor para calentarse más rápido. La válvula EGR puede ensuciarse con hollín, especialmente si el coche se pasa la vida en atascos urbanos. El filtro DPF funciona muy bien y se regenera de forma eficaz. No obstante, una conducción constante por debajo de 2000 rpm en trayectos cortos puede llegar a obstruirlo. Cuando esto ocurre, se enciende un testigo en el cuadro y el coche entra en "modo seguro" (pérdida de potencia).
Las versiones con la denominación "clean diesel" disponen de catalizador SCR y utilizan AdBlue para reducir las emisiones de NOx (normalmente para cumplir la norma Euro 6). Este sistema sí es problemático. Es frecuente la avería del calentador del depósito de AdBlue, de la bomba dosificadora o de los sensores de NOx. La reparación de estos componentes es costosa (depende del mercado). El síntoma típico es un aviso en el cuadro que va descontando kilómetros; si se ignora hasta llegar a cero, el motor ya no arrancará hasta que se solucione la avería.
Gracias a la inyección eficiente, el consumo real en tráfico urbano de tipo "para y arranca" se sitúa entre 6,5 y 7,5 l/100 km. Los modelos con tracción quattro y carrocerías más pesadas (A3 Cabriolet) consumirán aproximadamente medio litro más.
En absoluto. Con 150 CV y 340 Nm de par disponibles ya desde 1750 rpm, este motor mueve el Audi A3 (que pesa de media unos 1350 kg) con una facilidad sorprendente. Las recuperaciones son contundentes y los adelantamientos en carreteras secundarias resultan rápidos y seguros.
La autopista es el entorno natural del 2.0 TDI. A una velocidad de 130 km/h en sexta, el motor gira a relajadas 2000 a 2200 rpm (según el tipo de cambio). En este régimen de crucero, el habitáculo es muy silencioso y el consumo baja a unos ridículos 5,0 a 5,5 l/100 km.
El EA288 es una plataforma fantástica para aumentar potencia mediante software (chip tuning). Con una reprogramación Stage 1 fiable, este motor sube sin comprometer la fiabilidad hasta unos 185 a 190 CV, mientras que el par supera los 400 Nm. El motor y el turbo tienen de serie suficiente margen para esta potencia, pero hay que tener en cuenta que el mayor par supone más carga para el volante bimasa y el embrague.
Con este motor y el Audi A3 (8V) se ofrecen dos tipos principales de caja de cambios:
Como ya se ha mencionado, la caja manual rara vez sufre averías en la propia mecánica de engranajes; el único gasto serio es el material de desgaste (kit de embrague con volante bimasa). El aceite de la caja manual se considera "de por vida" según el fabricante, pero cualquier buen mecánico le dirá que lo cambie a los 100.000 km para mejorar la suavidad de funcionamiento.
En cuanto al S tronic automático, la comodidad se paga. Las averías más frecuentes incluyen problemas en la mecatrónica (la unidad que controla las válvulas de la caja) y el desgaste de los embragues internos. Las reparaciones de la mecatrónica son muy caras. Para prevenir fallos, es absolutamente obligatorio cambiar el aceite y el filtro del S tronic cada 60.000 km. Si va a comprar un usado con este cambio y el propietario no puede demostrar que se ha cambiado el aceite, mejor aléjese de ese coche.
Al revisar un Audi A3 de segunda mano con el motor 2.0 TDI (150 CV), es imprescindible hacer lo siguiente:
El Audi A3 2.0 TDI de 150 CV (EA288) es un magnífico "todoterreno" en el sentido de uso general. Está pensado para conductores que recorren como mínimo entre 15.000 y 20.000 km al año y cuyo uso incluye carreteras nacionales y autopistas. La calidad de los materiales del interior, el aislamiento acústico y la estabilidad en carretera están a nivel premium. Sin embargo, si necesita el coche únicamente para trayectos urbanos de unos 5 kilómetros entre casa y el trabajo, le hará un favor a su bolsillo si evita este diésel y busca una alternativa de gasolina TFSI, ya que así se librará de costosos problemas con el EGR y el DPF.
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