Si no tienes tiempo para leer el texto completo, aquí está lo que debes saber sobre el motor DKRA 1.0 TSI:
| Parámetro | Valor |
|---|---|
| Código de motor | DKRA (serie EA211) |
| Cilindrada | 999 cc (1.0 L) |
| Configuración | En línea, 3 cilindros |
| Potencia | 85 kW (116 CV) @ 5000-5500 rpm |
| Par motor | 200 Nm @ 2000-3500 rpm |
| Sistema de inyección | Inyección directa (TSI) |
| Sobrealimentación | Turbo con intercooler |
| Norma de emisiones | Euro 6d-TEMP / Euro 6d (con OPF/GPF) |
El motor con código DKRA pertenece a la familia mejorada de motores EA211. Es importante destacar esto porque estos motores, a nivel de diseño, son mucho más maduros y fiables que sus predecesores EA111, bastante problemáticos. Aun así, como cualquier propulsor moderno “downsized”, requiere un mantenimiento muy cuidadoso.
Este motor utiliza correa dentada bañada en aceite o seca (según la revisión concreta, pero en el DKRA normalmente es una correa dentada seca clásica reforzada con fibras de vidrio). VW indica que la correa está diseñada para durar mucho tiempo (a menudo se menciona “de por vida” o 210.000 km en los libros de mantenimiento de Europa occidental). Sin embargo, la práctica y el sentido común dicen otra cosa.
Recomendación: Haz la distribución completa (cambio de correa, tensor y bomba de agua) como máximo cada 150.000 km o 10 años, lo que ocurra antes. La inspección visual de la correa es obligatoria en cada revisión a partir de los 100.000 km.
El motor DKRA está equipado con filtro OPF (Gasoline Particulate Filter), lo que significa que la elección del aceite es crítica. La capacidad del motor es de aproximadamente 4,0 litros de aceite.
Sí, la versión de 116 CV (DKRA) en el T-Roc tiene volante bimasa. Debido a la naturaleza de funcionamiento de un motor tricilíndrico (que es inherentemente desequilibrado), el volante bimasa es necesario para eliminar vibraciones y proteger la caja de cambios. Este componente encarece notablemente el cambio del kit de embrague respecto a las versiones menos potentes.
El motor utiliza un pequeño turbocompresor con actuador electrónico. Su vida útil es larga (a menudo más de 200.000 km) si se respeta la norma de dejarlo enfriar tras una conducción rápida y se cambian los aceites a tiempo. Las averías del actuador (la parte electrónica del turbo) son más frecuentes que los fallos mecánicos del propio turbo.
Inyectores: El sistema es de alta presión (inyección directa). Los inyectores son en general fiables, pero sensibles a la mala calidad del combustible. El fallo de un inyector se manifiesta con tirones, aumento de consumo y encendido del testigo “Check Engine”. Su sustitución es cara (depende del mercado).
El motor DKRA tiene filtro OPF (equivalente al DPF en los diésel). Rara vez se obstruye porque las temperaturas de los gases de escape en los gasolina son mucho más altas, por lo que la regeneración pasiva ocurre de forma constante. Sin embargo, si solo haces trayectos muy cortos en invierno, puede encenderse un testigo. La solución es salir a carretera abierta durante unos 20 minutos.
AdBlue: Este motor no lleva AdBlue. Ese sistema está reservado únicamente para los diésel.
El T-Roc no es especialmente pesado, pero tiene peor aerodinámica que el Golf (porque es un SUV).
Con 200 Nm de par disponibles ya desde 2.000 rpm, el T-Roc 1.0 TSI es sorprendentemente ágil en ciudad. A 100 km/h llega en unos 10-11 segundos, lo que es perfectamente aceptable. La sensación de “pereza” solo aparece en dos situaciones:
A 130 km/h en sexta, el motor gira en torno a 2.800 - 3.000 rpm, lo cual es aceptable en términos de confort acústico.
Debido a la inyección directa de gasolina, la instalación de GLP en este motor es compleja y cara. Requiere sistemas “Direct Liquid” o sistemas que sigan inyectando también gasolina (hasta un 20%) para refrigerar los inyectores. Dado el bajo consumo del propio motor, la rentabilidad de montar GLP (cuya instalación puede ser muy costosa) es dudosa salvo que hagas más de 30.000 km al año.
El motor se puede potenciar mediante software (repro). El máximo seguro para un Stage 1 suele rondar los 130-140 CV y 240 Nm. Sin embargo, hay que ir con cuidado: el embrague y el volante bimasa soportarán más esfuerzo y se desgastarán antes. Teniendo en cuenta que es un motor 1.0, la recomendación es dejarlo con la configuración de fábrica para preservar su longevidad.
Con el motor DKRA en el T-Roc suele venir caja de cambios manual de 6 velocidades (MQ200 o una variante reforzada). También existe la opción con cambio automático DSG de 7 velocidades (DQ200 de embrague seco), pero la manual es más frecuente con esta motorización.
Volkswagen T-Roc 1.0 TSI (DKRA) es una excelente opción para conductores que pasan el 80% del tiempo en ciudad y alrededores. El motor es más refinado de lo que cabría esperar y ofrece potencia suficiente para una conducción segura.
No está pensado para quienes arrastran remolques o viajan siempre con el coche lleno por autopista (ahí el 2.0 TDI sigue siendo el rey). El mantenimiento es más caro que en los antiguos gasolina atmosféricos (por el turbo, el volante bimasa y el OPF), pero sigue siendo más asequible que el de muchos diésel modernos y complejos.
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